Bush y los matrimonios homosexuales
George W. Bush, el señor de las guerras, es además el señor de la homofobia (bueno, este tío lo tiene casi todo).
Hoy he escuchado en la Cadena Ser que este ser viviente de este, nuestro planeta, quiere prohibir los matrimonios entre parejas homosexuales en los EE.UU. Es una pena que a día de hoy se tenga que oir algo como eso, y o al revés. Pero en fin, es lo que busca la derecha. Es una pena que a día de hoy aún no se consideren a las personas como iguales, tal y como las contemplamos en España. Aún hay gente que piensa que la homosexualidad es una enfermedad. Curiosamente, esta gente homófoba, habla solamente de “maricones” (la palabra que usa este tipo de gente), lo que vienen a ser los gays, y se olvidan de las lesbianas, que tanto les gustan a la mayoría.
A veces he llegado a pensar si lo que realmente es una enfermedad es la homofobia (tanco como la xenofobia u otras “patologías” de este tipo). He llegado a la conclusión que la verdadera enfermedad es la ignorancia.
Larga vida a la defensa de los derechos sociales.
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10 Responses to “Bush y los matrimonios homosexuales”
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Venga va, voy a tocar los huevecines que es mi trabajo
A ver, coincido totalmente en lo de Bush. Da mucho asco. Discrepo en lo que dices de “es lo que busca la derecha”. La derecha, como tu dices, no busca para nada el prohibir la union entre homosexuales, ni mucho menos (aunque se intente decir lo contrario desde lo que sería “la izquierda” usando esta nomenclatura, como otro paso en la estrategia de demonización de la derecha por interéses de poder….de eso otro dia hablamos). Lo que defiende la derecha es que estas uniones entre homosexuales no deberían ser llamadas matrimonios, al igual que las parejas heterosexuales que se “casan” por el juzgado, porque matrimonio es un sacramento de la religión cristiana que para nada es eso, y por respeto a la religión católica debería llamarse de otra forma. Por supuesto que fiscalmente deben ser iguales, todos las mismas ventajas por supuesto, pero no es lo mismo, aunque se tache de intolerante al que diga esto. Las cosas son como son.
Lo segundo que discrepo es lo de llamarse “maricones”. Tengo la suerte de conocer a más de uno y más de dos chicos gays y lo de “maricones” ellos se lo dicen cada dos por tres. El considerar esto como una palabra de homófobos es un error. Yo la digo sin vergüenza porque no molesta, si no se es una persona susceptible e irascible, claro, y siempre en confianza. Otra cosa es la persona que utilice estas palabras con tono despreciativo, pero eso ya no es la palabra, es la subnormalidad del que habla.
Por cierto, se podrían hacer clínicas anti-homófobos…con cuadros de tios morreandose o algo, no? jejeje.
Ya me he enrollao….es que estoy descansando de estudiar y se me hace corto. No quiero estudiar masssss!!! sssstoy hartoooooo!!!!
Qué manía con esto de los nombres, los conceptos, las denominaciones… Personalmente no entiendo porque no se puede utilizar la denominación matrimonio, pero bueno, que se llame de una forma u otra creo que es secundario, mientras se reconozcan los mismos derechos.
Ahora, lo que ya no veo yo de la misma forma es que “la derecha” quiera que el concepto de matrimonio no se extienda ni a las uniones homosexuales, ni a los matrimonios civiles… Teniendo en cuenta que el matrimonio civil se permite desde 1981, muchos años han esperado para pronunciarse sobre el tema. Qué casualidad, ha tenido que ser ahora… ¿será una mera coincidencia? Es que soy un mal pensao…
El concepto no es impedir que se extienda, es exponer que no es lo mismo simplemente. Es una argumentación, no una imposición. Parece igual pero es distinto. De todas maneras si es cierto que deberían haberse manifestado de la misma manera en ambos casos, el problema es que en el primer caso no hubo tanta polémica como ahora, y ni que decir tiene que los medios de comunicación no tenían ni la actividad ni la repercusión de ahora, además de que habían muchos menos. El contexto es diferente, pero la verdad es que no se ha visto con los mismos ojos….y debería.
El otro día oí en La Ventana (programa de La Ser que presenta Gemma Nierga) que en la India una mujer se había casado con una serpiente. ¿Es eso matrimonio? ¿Que opinará el señor Bush? Y ya no te cuento los del PP.
bueno y uno del psoe q opina sobre el casamiento entre una mujer y una serpiente?
A ver, vamos recapitulando. Al final contestaré a los comentarios, jeje.
Acepto que el matrimonio es un sacramento religioso, de la iglesia. Ok, aunque no es exclusivo de la iglesia. Dado que no vivimos en una teocracia, sino en una democracia, donde todas las personas son iguales, obviamente la unión entre dos personas, sean hombres o mujeres, es decir, dos personas, debe llamarse matrimonio. Lo del nombrecito de que no se llame matrimonio fue lo último para tocar los cojones, porque al principio la derecha, y digo la derecha como movimiento conservador, veía muy fuerte que dos chicas o dos chicos se casaran. Al igual que hace años, cuando apareció la ley del divorcio, el mismo movimiento de la derecha dijo cosas como que era el fin del matrimonio… y ya veis, a día de hoy hasta esa gente es la primera en divorciarse.
Respecto a lo de palabra “maricón” no he dicho que sea exclusiva de gente homófoba. He dicho que esa gente es la palabra que use, no que todos los que usan esa palabra sean homófobos. Sé que las palabras, depende el tono que se les da, tienen un significado u otro. Así mismo, entre muchos gays se llaman maricones (de buen rollo). Yo lo que criticaba es que la gente que habla de forma despectiva podría ponerse un poco al día, y respetar de una puta vez la condición sexual de la gente.
Y bueno, lo de la serpiente… qué queréis que os diga, no pienso casarme yo con mi periquito, jejeje.
Ah!! Se me olvidaba. Cuando decía patología, quería decir patología social (homofobia, xenofobía, …), para mí realmente lo es, hablando en términos sociales.
Bien, aquí se confrontan muchas posturas: Por una parte, la etimológica; el término “matrimonium” se forma sobre el étimo mater, matris, y el oscuro sufijo “munium” o “monium”, que al igual que en la palabra “patrimonium” hace referencia a la calidad u oficio de. Es decir, matrimonio hace referencia a la calidad u oficio de madre, es la carga que representa dentro de la figura jurídica (la religiosa se añadió a posteriori, ya que el inventito es obra del Derecho Romano, que apostaría a que es anterior a la Sancta Mater Ecclesia. Hasta ahí, todo correcto. Parece atribuíble a la unión entre hombre y mujer, haciendo referencia a la procreación (según San Agustín, ese es el único motivo -monium- de la mujer a la hora de desposarse) y a la crianza y buen sostenimiento de los hijos. Pero el tema que nos ocupa no es etimológico, sino jurídico. Lo que se ha promovido no es la función de madre o padre, sino la equiparación de derechos sobre una figura jurídica existente, ya que en los matrimonios civiles (única forma de validar estos actos de facto ante el Estado Social y Democrático de Derecho del que formamos parte), ningún juez nos preguntará si tenemos intención de ser madres, sino que formalizará a todos los efectos una unión buscada positiva y libremente por dos personas, para que ésta tenga efecto ante el ordenamiento Español. Dicho esto, creo que lo de menos es la nomenclatura de dicho derecho, sino el efecto y función que desempeñará para los contrayentes y ante las leyes. Siendo así, no hay mucho más que decir, llámese como quiera, pero llámese. Al menos podemos decir que esta vez el derecho español ejerce su función: regular situaciones de hecho que ya existen, sin dejar absurdos vacíos legales, pues recordemos que el derecho existe para eso mismo, no para negar algo que se da en la realidad, sino para reflejarlo y, al menos, legitimarlo.
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