El placer de descubrir el mundo
Qué bonito es viajar, conocer gente nueva, ver culturas y sitios diferentes a los que no estás acostumbrado, ver luces y aguas de otros colores, olores, brisas nuevas, sensaciones que afloran en cualquier momento por cualquier cosa pequeña. Pero, a veces, no podemos hacer los viajes que quisiéramos, bien por dinero, por falta de tiempo, por exceso de compromisos que nos impiden hacer huecos en la agenda, entre otros muchos motivos. Pero descubrir el mundo, al menos saber cómo es, se puede hacer de varias maneras. Y una de las que me gusta a mí es la siguiente:
- Tomamos de referencia un sitio (bien porque lo hayamos oído alguna vez, o leído, o porque lo conozcamos…)
- Entramos en Google Maps (http://maps.google.es), y buscamos la ciudad, pueblo o isla que buscamos. En este punto nos podemos recrear lo que queramos, tenemos para rato.
- Entramos en Flickr (http://www.flickr.com/). En esta web deben de haber millones de fotos de gente de todo el mundo. Lo bueno es que cuando alguien publica una foto en su cuenta, normalmente le pone etiquetas, así es fácil buscar fotos donde salgan coches, que sean de España, o que haya comida en la foto, por ejemplo. Bueno, pues buscamos ahí (en la zona de Search), lo mismo que hemos buscado en Google Maps.
Y ya veis, en 3 pasos tenéis el mundo a vuestros pies (o a vuestros ojos).
Hoy me ha dado por buscar dónde está Aruba. Es una isla que da nombre al servidor o a la empresa donde tengo alojada esta web, y desde siempre he tenido curiosidad por saber sobre ella. Aquí están los enlaces:
Localización en el Google Maps:
Búsqueda en Flickr:
http://www.flickr.com/search/?q=aruba&w=all
Algún día seré yo quien haga esas fotos, quien haga soñar a otros viéndolas. De momento dejo volar la ilusión, la imaginación. Es fácil de esta forma poder escribir cualquier historia inventada. Sólo hay que ver los sitios, escribir sobre ello, dejar volar la imaginación…
Era media tarde cuando, sentado en mi hamaca a la orilla del mar, podía observar cómo el sol iba tiñiendo de naranja las suaves olas que llegaban a mis pies. Navegaban tranquilos los marineros en sus veleros, acompañados de los pájaros autóctonos de aquella zona. Era agradable observar todo aquello mientras una suave brisa me acariciaba por la cara. Era como haber abierto una ventana, como si estuviera viendo un cuadro en constante movimiento. De repente, noté un suave tacto por mi cuello. Eran los dedos de mi mujer que, en forma de caricia, se iba acercando lentamente a mí. Así empezábamos nuestras vacaciones más inolvidables…
Este texto se me acaba de ocurrir mediante esta foto:
http://www.flickr.com/photos/20068672@N00/450220547/
Os dejo ahora que soñéis. Me gustaría que me contarais si habéis buscado algún sitio.
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